Los mitos nórdicos que tu hijo ya conoce a medias (y las historias completas)

Los mitos nórdicos que tu hijo ya conoce a medias (y las historias completas)

Tu hijo probablemente ya sabe quién es Thor. Sabe que tiene un martillo, que es rubio y que grita mucho. Lo que casi seguro no sabe es que en la historia original ese martillo se lo robaron, que Thor tuvo que disfrazarse de novia para recuperarlo, y que la escena termina en carcajada.

Ese es el problema y la oportunidad de la mitología nórdica hoy: las películas han dejado los nombres pero se han llevado las historias. Y las historias son mucho más raras, más divertidas y más tristes de lo que un niño se imagina.

Esta guía recorre los mitos que merece la pena contar, en el orden que funciona mejor, y explica cuáles conviene dejar para más adelante.

Empieza por el árbol, no por los dioses

Yggdrasil, los nueve mundos es el mejor punto de partida, y casi nadie empieza por ahí.

Antes de conocer a nadie, el niño necesita el mapa: un fresno gigantesco cuyas raíces y ramas sostienen nueve mundos distintos — el de los dioses, el de los humanos, el de los gigantes, el de los muertos. Una ardilla corre por el tronco llevando insultos de un extremo a otro. Un dragón roe las raíces.

Con ese mapa en la cabeza, todo lo demás encaja. Sin él, los mitos nórdicos son una lista de nombres impronunciables.

Cómo empezó todo

Cómo se creó el mundo nórdico cuenta un origen que no se parece a ningún otro: no hay un jardín ni una palabra creadora, hay hielo y fuego encontrándose en un vacío, y de esa condensación surge la vida.

A los niños de 6 años en adelante les llama mucho la atención que el mundo se haga con lo que había, sin que nadie lo planee del todo.

Thor: el que sí se puede contar entero

Thor y los gigantes es la puerta de entrada perfecta, porque cumple lo que el niño ya espera y luego lo sorprende. Thor es fuerte, sí, pero en los mitos pierde constantemente: en pruebas trucadas, en apuestas, en concursos de bebida.

Y La búsqueda de Mjolnir es la historia del martillo robado. Es cómica de principio a fin y funciona a cualquier edad.

Odín: el dios que paga por saber

Aquí la mitología nórdica se separa de todas las demás. Cómo Odín obtuvo su sabiduría cuenta que el dios más poderoso entregó un ojo a cambio de beber de una fuente de conocimiento.

Es una idea potentísima para un niño: que saber cuesta algo, y que a veces hay que renunciar a una cosa para ganar otra. Da mucho juego a partir de los 8 años.

Odín y los cuervos es su complemento ligero: dos cuervos, Hugin y Munin —pensamiento y memoria—, recorren el mundo cada día y le cuentan lo que han visto.

Las manzanas que mantienen jóvenes a los dioses

El robo de las manzanas de Idun es un mito de intriga: alguien secuestra a la diosa que guarda las manzanas de la juventud, y los dioses empiezan a envejecer a ojos vista.

Es el que mejor funciona con niños que ya leen solos, porque tiene estructura de misterio: un problema, un culpable y un rescate.

El lobo que crece demasiado

El encadenamiento de Fenrir es, para mi gusto, el mito nórdico más impresionante y también el más duro.

Los dioses crían a un lobezno. Crece tanto que empiezan a temerle, y deciden atarlo con engaños. El lobo acepta la prueba con una condición: que alguien meta la mano en su boca como garantía de que no es una trampa. Sí era una trampa. Y el dios Tyr pierde la mano.

La conversación que abre es buena: ¿los dioses hicieron bien? ¿Y el lobo tenía razón al desconfiar? No hay respuesta fácil, y ese es el valor.

Las historias que conviene dejar para después

Baldur el hermoso y Ragnarök, el fin de los dioses son las dos más oscuras. La primera es una muerte por traición; la segunda, el final del mundo.

No hay que evitarlas —los niños toleran la tristeza mejor de lo que creemos— pero encajan mejor a partir de los 9 o 10 años, cuando ya conocen a los personajes y la pérdida significa algo.

Para quien quiera dragones

Sigurd y el dragón Fafnir es el mito que inspiró a Tolkien y a media literatura fantástica posterior: un héroe, una espada rota y reforjada, un dragón que era hombre y un tesoro maldito. Si en casa gustan los dragones, empieza por aquí y el resto vendrá solo.

Y Las valquirias y Valhalla explica quiénes son esas guerreras que eligen a los caídos — otra cosa que las películas nombran sin contar.

Un orden que funciona

  • Sesión 1: Yggdrasil y la creación. El mapa primero.
  • Sesión 2: Thor y los gigantes, y la búsqueda de Mjolnir. Diversión pura.
  • Sesión 3: Odín y los cuervos, y cómo obtuvo su sabiduría.
  • Sesión 4: las manzanas de Idun y Freya.
  • Sesión 5: Fenrir, y la conversación sobre la confianza.
  • Más adelante: Baldur, Sigurd y Ragnarök.

Escúchalos narrados

Los quince mitos nórdicos están narrados en audio, con ilustraciones, en la colección de mitología vikinga. Para muchos niños funcionan mejor escuchados que leídos: son historias que nacieron para contarse en voz alta, junto al fuego, y todavía se nota.

Lee también: Rómulo y Remo, la historia de los gemelos y la loba · Los dioses egipcios con forma de animal

Empieza por aquí: Yggdrasil, los nueve mundos.